En el regreso de las vacaciones de invierno, Unión San Felipe, se enfrentó al cuadro de Cobreloa, con la necesidad urgente de cosechar puntos en casa, pues llegaba a esta primera fecha de la segunda rueda del torneo de primera B, en calidad de colista, situación claramente inconfortable; por su parte los cupríferos no han tenido los resultados esperados. En ese contexto, se esperaba un partido muy disputado.
En los primeros minutos la cosa fue palo a palo. Efectivamente un palo en cada arco pusieron algo de condimento al cotejo. Tanto la hinchada naranja como la albirroja abrigaron esperanza de triunfo después de esas acciones. En los minutos siguientes se sucedieron acciones de poco interés para el respetable.
Bien avanzado el primer tiempo, en el minuto 38, para ser más exacto el Uní Uní urdió una rápida jugada por el sector izquierdo que el juvenil sanfelipeño Vicente Álvarez, culminó en gol.
La torcida local celebró la conquista a boca llena, «todo a pulmón» como canta Alejandro Lerner. Sabían los casi mil espectadores que se congregaron en el municipal sanfelipeño de la importancia de ese gol, para construir una victoria que les permitiría dejar el último lugar.
En el segundo lapso, el cuadro nortino tuvo algunos intentos de ataque que no prosperaron, en tanto los del Aconcagua se defendían ordenadamente y atacaban aprovechando los espacios que dejaban los loínos. Así llegó el minuto 78 de partido desde una jugada de pelota detenida, nace el segundo gol del Uní Uní, que significó el 2 a 0, y el debut en las redes del juvenil sanfelipeño, Pablo Rodríguez. El suspiro de alivio se sintió en todo el estadio. «A plena luz del sol sucede el día», cantaba Neruda, y la hinchada sanfelipeña, a plena luz del sol de invierno, cantaba pletórica de alegría.
El tercer gol llegó poco antes del pitazo final, nuevamente el juvenil Rodríguez dio con el arco, una celebración alborozada y definitiva, «ancha la voz y serena, la suya opaca y de cobre», como dijera Óscar Castro, para cerrar un jornada triunfal.
Empezó bien julio para Unión San Felipe, y comenzó positivamente la rueda de revancha: sumando de a tres. Tres puntos valiosos. Tres goles que hacía casi un año no se lograban en un partido.
Julio comenzó en julio, para el Uní Uní. Esta vez exprimiendo la naranja de Cobreloa.
Ofiuco
