Al ponerse el sol

Los hinchas del Uní Uní miraban resignados el marcador -que era desfavorable- y la hora que corría, tanto así, que los 90 minutos reglamentarios se habían jugado. No hay por donde, era el comentario obligado.

Pero como aún quedaba tiempo los locales insistían a través de pelotazos a la olla. De fútbol elaborado ni hablar.

Y, parafraseando al gran Víctor Jara, cuando la tarde alargaba las sombras sobre el Municipal sanfelipeño, y «el sol se inclinaba», e indicaba que el día y el partido estaban pronto a terminar igual que Febrero, Pereira sacó un centro desde la izquierda que encontró la cabeza de Kevin Serrano y a cobrar: era el empate para Unión San Felipe.

Qué decir de los primeros 90 minutos. Acaso no se jugó, preguntará Ud. con justa razón. En primer lugar que el proverbial calor sanfelipeño se hizo presente en el partido casi todo el tiempo reglamentario.

Y bajo ese sol inclemente se verificó un partido anodino: con poco ritmo; sin jugadas de riesgo; con escasa intervención de los arqueros. Parecía que nadie quería arriesgar nada. Aun así, fue el local el que intentó más, pero claramente, ese leve dominio no era suficiente. 

Y como el fútbol no sabe de justicia, en el tiempo agregado, los verdes como los pinos abrieron el marcador.

Para el segundo tiempo la parcialidad local esperaba un cambio de actitud en los albirrojos.

Pero muy por el contrario, fue el elenco caturro el que tomó las banderas y se fue al ataque, con la clara intención de cerrar el partido; mas no concretaron cuando tuvieron la oportunidad, tanto por impericia de sus atacantes como por buenas intervenciones del meta uniunista, Cañete.

Mientras el Uní Uní parecía dormir, no lograba dar dos pases seguidos, no se aproximaba al arco rival…

Y como el fútbol no sabe de justicia, como se contó al inicio de esta crónica y como cantaba la negra Sosa, cuando se quemaba en el cielo la luz del día, y el sol se ocultaba en la orografía aconcagüina, llegó el ansiado gol, gritado a todo pulmón por la fiel fanaticada sanfelipeña. Era el empate.

En los pocos minutos de adición restantes, los de Landeros casi lo dan vuelta.

Y como estamos en modo vuelta a clases, podríamos afirmar que el albirrojo aprobó con lo justo. Por ahora, un cuatrito (4), es decir suficiente (S). No sabemos qué irá a decir la evaluación final.

Ofiuco

Fuente imagen: primerabchile.cl

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