El Centro Cultural Almendral es una institución abierta a la comunidad, que tiene como misión preservar y fomentar la cultura, las artes y el patrimonio local. Funciona desde hace 30 años en la casona ubicada al costado de la iglesia San Antonio de Padua, y hoy en día cuenta con una galería, un museo, un cine, una cafetería y una gran variedad de talleres y actividades abiertas a la comunidad.
Sus inicios
A mediados de la década de los noventa del siglo anterior, el obispo Camilo Vial tuvo la iniciativa de restaurar la casona que había quedado abandonada durante varios años, y comenzó a hacerlo junto a un grupo de jóvenes profesionales. Comenzaron a sumarse personas del sector, quienes querían contribuir con la restauración, y de esa forma se fue creando un equipo que iba aprendiendo y apoyando el proceso de restauración. De esta iniciativa surgió la idea de crear una escuela de artes y oficios. El obispo Vial viajó a Europa a conseguir recursos para adquirir maquinarias, y a su regreso, en enero de 1995, se fundó la Corporación CIEM (Centro de Iniciativas Empresariales) Aconcagua, cuya mirada estaba puesta en el desarrollo de proyectos locales. Cabe destacar que organizaciones que llevan la sigla CIEM existen en diferentes lugares del país y se dedican a ámbitos empresariales diversos.
A poco avanzar en la Corporación se dieron cuenta que faltaba mucho para llegar a despertar un espíritu emprendedor en los artesanos, que debían ir más lento, dignificando no el saber de los artesanos, porque esto es propio de ellos, sino los soportes y la materialidad con que ellos mostraban sus productos. Sobre esto último se trabajó durante los primeros años, iniciándose como un Centro de Artes y Oficios, dependiente del CIEM, que se fue fortaleciendo y abriendo a la comunidad como el Centro Cultural Almendral. En Tanto la Corporación CIEM se fue ampliando hacia otras líneas más, ligadas al territorio local.
Breve historia de la casona
La casona es un ícono del Almendral, tanto así que el nombre del sector se debe a que los lugareños comenzaron a llamarlo “el Almendral”, en referencia a los monjes franciscanos que se establecieron en ella entre 1860 y 1970. Ellos provenían del sector del Almendral de Valparaíso.
Entre 1973 y 1989 funcionó un hogar para niños en riesgo social. Hasta ese entonces el lugar físico abarcaba el sector donde hoy funciona un hogar de niñas, que en la actualidad no se vincula con la casona, no obstante, el espacio de esta última continúa siendo bastante amplio, contando con más de 7.000 mt2 construidos.
Relevancia del Centro Cultural a nivel local y nacional

Nos cuenta Carolina Millán Aspe, coordinadora y gestora de la Escuela de Artes y Oficios, del Centro Cultural, de la Galería y Museo del Almendral, que a su llegada al Centro Cultural comenzó a realizar una memoria que abarcaba todo lo realizado desde 1995 hasta 2018. Esto permitió visibilizar el impacto patrimonial, cultural y artístico que se ha había logrado durante un poco más de dos décadas. Esta gestión permitió comenzar a postular a proyectos, gracias a los cuales se lograron mejoras en infraestructura y remodelaciones, además de ingresar a la red de museos a nivel nacional.
Uno de los proyectos adjudicados permitió la creación de tres dioramas que se ubican en el acceso principal, los que cuentan de manera gráfica la historia de la casona. En la imagen se aprecia uno de ellos.

Actualmente el Centro Cultural pertenece al PAOCC, Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras, del Ministerio de las Artes, las Culturas y el Patrimonio. A este Programa pertenecen 181 organizaciones del país cuya trayectoria es relevante. Financia planes de gestión, consolidación de equipos de trabajo y el fomento a la creación y participación artística.
Estar en este Programa les permitirá consolidar el actual equipo de trabajo, quienes hasta el momento colaboran haciendo un poco de todo. Al respecto, Carolina Millán nos comenta: “Ser un centro cultural significa perfilar muy bien todos los ámbitos: la programación artística, el estudio de los públicos, las estrategias comunicacionales, la producción misma, la parte musical, tramoya, y todos los perfiles que se adosan a ellos. Tener un PAOCC nos pone en otra categoría, esperamos dar un salto mayor en todos los ámbitos. Aquí se ejecutan la política pública cultural y de los territorios de Aconcagua”.
No obstante, es necesario continuar postulando cada año, a proyectos que permitan mantener en óptimas condiciones la casona. Ésta sufre deterioros producto del uso y de las antiguas instalaciones que posee, además requiere de cuidados permanentes, tanto en los espacios interiores como en los jardines. Este mantenimiento es realizado por diferentes personas que colaboran con el Centro Cultural, y por Carolina Millán.

Actividades abiertas al público de Aconcagua
Tal como se mencionó al inicio, el Centro Cultural Almendral cuenta con espacios y actividades abiertas al público. Dentro de ellas, los diversos talleres para niños, jóvenes y adultos, los que pueden encontrarse en su Instagram: @centro_almendral y en Facebook, como Almendral Ciem, y Centro de Artes y Oficios Almendral.
