En su oda a la alegría, Neruda exclama: «como el agua de un río eres sonora», esa misma alegría sintieron los hinchas de Unión San Felipe, luego que éste derrotara, de visita, a Wanderers por 3 goles a 1. La misma alegría que cantaba el río Aconcagua en su paso por Quillota -ciudad donde se jugó el partido- antes de confundirse con el mar, ahí, cerquita de Valparaíso, donde los porteños lamentaban su inesperada caída ante el Uní Uní.
El partido empezó bien para los de Paladino, con un par de llegadas de cierto riesgo para los locales, después cedieron espacio a los del puerto principal, sin embargo, no lograban inquietar el pórtico de Garcés. Esto hasta el minuto 26, cuando una desatención en la zaga albirroja, permitió a los caturros abrir la cuenta, luego de un servicio de esquina, «tropecé de nuevo y con la misma piedra», pensaron los hinchas sanfelipeños, con este desajuste defensivo que ha costado más de un gol. El resto del primer período no ofreció acciones de mayor riesgo en ninguno de los arcos.
La segunda etapa comenzó mal para los aconcagüinos: un centro desde la derecha cayó en el área sanfelipeña, la pelota dio en la mano de un defensor albirrojo, y el juez cobró penal.
Jorge Luna se dispuso a chutear, más su disparo dio en el horizontal y nos salvamos del 0 a 2 en contra. La luna estuvo de parte del Uní Uní. Está jugada resultó ser una inyección anímica para los campeones del 71.
De ahí en adelante se fueron en busca del arco porteño en pos de la igualdad, la que se logró muy pronto. Efectivamente, en una jugada muy bien urdida por la derecha, apareció el juvenil Rodríguez para derrotar al arquero Miranda, que sólo atinó a mirar el balón. El goleador celebró su tanto haciéndole un guiño a los versos de don Pablo «por todas partes viene Pablo Rodríguez», sí el mismo que en la fecha anterior había marcado sus dos primeros goles como profesional.
El empate reforzó aún más la confianza sanfelipeña, que se fue decididamente en busca del triunfo. Y como el que busca encuentra, éste se consolidó, en parte, gracias a los atinados movimientos que vinieron desde la cabina técnica albirroja; así fue como Bairo Riveros, que ingresó en el complemento, aprovechó un error en la zaga caturra para clavar la segunda estocada y poner el 2 a 1. Se jugaba el minuto 63 del partido.
Luego, muy luego, otro ataque encabezado por el mismo Riveros permitió a Vergara poner el 3 a 1 definitivo. Se jugaba el minuto 73. Después la visita se dedicó a cuidar el marcador.
Es importante señalar que cuando el árbitro cobró el penal, parecía que se venía la noche sobre Unión San Felipe, dada su ubicación en la tabla de posiciones, pero, «Quién dijo que todo está perdido»….
Ofiuco
