El triunfo de Unión San Felipe sobre Curicó Unido, por 4 goles a 2, recuerda los versos de Julio Zegers «hoy que la pradera va cambiando de color… son cuatro caminos… » . Y mientras el paisaje cambia de color, por la pronta llegada de la primavera; el Uní Uní, encontró el camino del gol, y por ende, del triunfo.
La primera parte del partido ofreció muy poco como espectáculo, ambas escuadras plantearon un juego conservador, por temor quizás, a ser sorprendido y quedar en desventaja. Ello redundó en un match anodino, carente de emociones.
El minuto 37, marcó un antes y un después en el encuentro, en ese instante preciso, Vergara empalmó un centro desde la derecha y la pelota terminó en el arco de los torteros. La celebración de la primera diana fue el puente para la segunda que llegó prontamente en los pies de González Brayan. Parafraseando al Gitano Rodríguez, podríamos cantar, ha llegado aquel famoso tiempo de celebrar.
Así se fue el primer tiempo, con los aconcagüinos 2 a 0 arriba, y la barra cantando a todo pulmón.
Unión San Felipe, inició la segunda etapa con la misma disposición que terminó la primera: atacando.
Antes del tercer tanto -obra de González, Diego; de penal-, los albirrojos habían desperdiciado claras oportunidades de alargar las cifras.
El 3 a 0, pareció definitivo; pero, en un par de descuidos, los forasteros lograron acortar las cifras peligrosamente.
Con el 3 a 2, en el marcador y tiempo por jugar, la inquietud se hizo presente en la hinchada sanfelipeña.
La expulsión de un jugador curicano relajó a los locales, que pocos minutos después encontraron la cuarta conquista en el botín derecho de Cuéllar. Partido cerrado.
Al finalizar, los versos de Huidobro parecen escritos para la ocasión: «cuatro miradas, para sujetar el tren que cae al abismo».
Con el 4 a 2 final, el Uní Uní, se aleja cada vez más del abismo del descenso.
Ofiuco
Fuente imagen: primerabchile.cl
