Balada de un pequeño jugador

Balada de un pequeño jugador es una adaptación de la novela del mismo nombre del escritor Lawrence Osborne. Dirigida por Edward Berger, (Sin novedad en el frente), la cinta relata la vertiginosa vida de Lord Doyle, (Colin Farell), un apostador convulsivo en los casinos de Macao. Doyle no es más que un ludópata farsante que enfrenta sus últimos días de caída en el juego. La cinta es una metáfora de hasta dónde puede llegar una persona poseída por la adicción al juego. Dostoievski, quien padeció el vicio de jugar y escribió una novela titulada El jugador, decía más o menos así, que un caballero debía seguir comportándose como tal, aunque hubiese perdido hasta el último rublo. No es el caso de Doyle, quien incluso traiciona a la mujer que lo ha reconfortado en sus momentos más críticos. La actuación de Farrell sostiene la cinta. La escenografía es colorida y bastante kitsch; el paisaje lúgubre y húmedo de Macao, contrasta con la artificialidad de los casinos y los hoteles. La escena final no es más que la metáfora de una vida equivocada, si esto se pudiera decir.

El Insomne

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