Cuánto esperé lo que nunca llegó

Este verso de una canción de Camilo Sesto, resume claramente lo que aconteció sobre el césped del Estadio Municipal de San Felipe, el sábado por la tarde. En el encuentro de Unión San Felipe frente a Curicó Unido
En la previa se decía que era un partido de seis puntos, pues ambas escuadras, llegaban con 5 unidades al match, y muy cerca del último lugar, que ocupa Rangers de Talca.
Por lo tanto se auguraba un partido de dientes apretados, en el cual, los locales saldrían a buscar con todo la totalidad del botín en disputa.

Sin embargo una vez que la redonda comenzó a girar bajo el sol otoñal: nada de lo presagiado ocurrió. Por el contrario, fue el equipo tortero el que tuvo la primera llegada de riesgo, recién iniciado el partido, pero, el portero Cañete, conjuró el peligro, algo que volvería a ocurrir varias veces en el curso del encuentro.

El dicho popular «De donde no hay, no se puede sacar», calza perfectamente con lo observado en el campo de juego. Con un equipo local, lento, falto de movilidad, predecible; lo cual, hacía fácil la tarea de contención de la visita. Así las cosas, el primer tiempo fue un largo bostezo. Con una sola llegada al pórtico curicano, por parte del Uní Uní. Y como contra parte con más aproximaciones de los hombres de Damián Muñoz, con gol incluido, y, que gracias a la ausencia del VAR en la categoría, se sancionó una posición adelantada, que no existió. De lo contrario otra hubiese sido la historia

Al inicio de la segunda etapa, la fiel hinchada sanfelipeña, esperaba un cambio de actitud: un equipo que saliera a proponer. Las palabras de la poeta, Teresa Calderón, reflejan el deseo de la torcida local: «Acaso el juego consiste en mostrar todas las cartas»
Pero a juzgar por el cambio venido desde la dirección técnica, no existía dicha intención. Se siguió jugando tal cual se había hecho en la primera etapa.

Después, cambios más, cambios menos, no cambiaron sustancialmente la forma de encarar el partido. Quedó la sensación que el equipo no tiene la motivación suficiente para ir por la victoria.

En síntesis, la parcialidad unionista, se quedó esperando lo que nunca llegó: el gol. Y de seguir con esta progresión: que se empata en casa y se pierde afuera; el futuro – al menos por ahora -, no se ve muy halagüeño.
Con el arquero convertido en la figura del equipo, el punto obtenido parece bueno…

Ofiuco

Fuente imagen: primerabchile.cl

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