En 1938, Roque Castro es trasladado al Liceo de Hombres de San Felipe, donde en poco tiempo se destaca por su capacidad, su afán de superación y su vasta cultura. En 1940 se traslada a Santiago, dictando clases en el Liceo Miguel Luis Amunátegui, Instituto Nacional, Escuela de Aviación Capitán Avalos, Instituto Superior de Carabineros, al que ingresa como profesor fundador, Universidad de Chile, además en algunos colegios particulares como El Grange y el Nido de Águilas.
Elogio
(A la Reina de la Primavera 1925)
Claro rumor de Primavera
viene de todas las distancias:
“Reina de reinas, la primera
porque es la reina del amor”.
-Reina de sin par belleza,
bendita sea tu pureza,
bendito sea tu candor-
Bajo los cielos estrellados
cantan los ríos rumorosos:
“Reina de los pardos ojos,
reina de los labios rojos
como la grana o el carmín”.
Reina de gracia peregrina,
reina de la boca fina,
traigo en mi ruda mandolina
la risa fuerte de Arlequín.
-El sol ardiente ríe y canta
vuelca su luz en los senderos-
traigo también de los oteros
para tus sienes de milagro
astral diadema de luceros.
Pálidos tirsos y azucenas,
promesa ardiente de las yemas,
luz de lunados rosedales,
claror de luna en los rosales
forman la esencia de tu ser.
Reina de nívea blancura,
reina de la risa pura,
manda un edicto de locura
sobre esta pobre sensatez.
-La vida es grande, buena y dura
y hay que vivirla de una vez-
