En el estadio Lucio Fariña de Quillota, por la décima fecha de la Primera B, se enfrentaron los santos: El local, San Luis de Quillota, y la visita, Unión San Felipe. Ambos con la urgencia de sumar puntos para alejarse de la parte baja de la tabla de posiciones.
«Es tan corto el amor y tan largo el olvido», escribe Neruda, y para el Uní Uní, fue tan corto el buen inicio de partido. Parecía que los aconcagüinos irían por el partido, no querían especular con un cero a cero. Sin embargo ese envión inicial, duró, como diría Joaquín Sabina «lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rock»
Efectivamente, los quillotanos se fueron apropiando de la posesión del balón y del campo de juego. Y a medida que avanzaba el tiempo se sumaban las acciones de riesgo para el arco uniunista, esta vez defendido por Andrés Fernández, quien logró conjurar alguna acción de peligro. Pero, cerca de la media hora no pudo evitar la apertura de la cuenta, cuando, González cabeceó sólo, sólo en plena área chica. Evidentemente fallaron las marcas, tal como en muchas ocasiones en lo que va del campeonato.
El conjunto canario siguió atacando, mientras los albirrojos, literalmente, no daban pie con bola.
Por ello no extrañó que poco antes de concluir la primera etapa, el conjunto chirimoyero pusiera el 2 a 0, en un nuevo descuido de la defensa sanfelipeña.
Si existía un atisbo de esperanza que el Uní Uní revirtiera el marcador, el propio cuadro aconcagüino se encargó de disipar cualquier reacción en dicha dirección; pues, aunque introdujo un par de cambios, la actitud, no cambió.
El tercer tanto del local llegó luego de un error inverosímil: perdió la pelota en un lateral, lo que permitió una contra que encontró mal parada a la defensa, además la pelota da en el cuerpo de un zaguero sanfelipeño, dejando sin posibilidad alguna al meta Fernández.
Ahí se terminó el partido: no había más que hacer, salvo seguir engrosando la cantidad de goles en contra, que una eventual definición podría ser determinante.
Y efectivamente el cuarto gol llegó, desde los doce pasos. Gol, que se podría decir estuvo demás, pero, siendo objetivo: sólo puso justicia en el marcador.
Qué queda para el Uní Uní. El tiempo lo dirá.
Quizás recordar una frase que se usa en desarrollo personal, si no sé lo que estoy haciendo mal, no puedo cambiar.
Por lo visto hasta aquí…
Ofiuco
Fuente imagen: primerabchile.cl
