Las últimas elecciones, a pesar de los vaticinios de algunos expertos, reflejaron que los electores prefirieron opciones más de centro que aquellas representadas por los extremos del espectro político. Los republicanos, muy lejos de sus expectativas eligieron sólo 3 alcaldes. En el otro extremo, el Frente Amplio nada más que cinco alcaldes, y los comunistas 2.
En el, digamos, centro político; ya sea de izquierda o derecha, los resultados fueron más favorables, los partidos que eligieron más alcaldes fueron: Renovación Nacional 38, La Democracia Cristiana 23, La UDI 22, el Partido Socialista 22.
Entonces podríamos decir que los vientos han cambiado y soplan a posiciones más equilibradas. Si hace cinco años Piñera tenía sólo un 5 por ciento de aprobación ciudadana, y un 80 por ciento de la población estaba de acuerdo con la violencia para obtener cambios políticos; ahora, sin embargo, la población se inclina por posiciones menos radicales para conseguir esos cambios. El mesianismo y la superioridad del Frente Amplio ha chocado con la cruda realidad; el irracional apoyo del Partido Comunista al régimen venezolano le ha pasado la cuenta; y ese discurso en blanco y negro de los republicanos para solucionar los problemas que nos aquejan actualmente como sociedad, no fue lo suficientemente convincente.
El Criticón
