Este museo, ubicado en la Calle Freire, pertenece a la Sociedad de Historia y Arqueología de Aconcagua y fue creado el 3 de agosto de 1959.
En la primera sala llamada cultura Aconcagua resguarda objetos de nuestros pueblos originarios, en los que destaca cerámica con diferentes estilos y diseños, líticos de caza, ornamentos corporales, machacadores de semillas y pigmentos, material lítico y cerámica de uso ceremonia y uso cotidiano. Además de una pequeña muestra de fósiles geológicos.
La sala del del siglo XIX incluye el período de la Independencia y la Guerra del Pacífico, donde participó el batallón Aconcagua con dos destacamentos, provenientes del Regimiento Yungay. Encontramos aquí iconografía y una vitrina con armas de la época.

La siguiente sala exhibe la vida religiosa con sus costumbres e iconografía: santos en madera policromada de buena factura, candelabros con figuras religiosas; elementos litúrgicos, vestimenta sacerdotal.
También hay una vitrina con el arte decorativo en las viviendas sanfelipeñas más opulentas.
Asimismo, en el museo encontramos los muebles, la biblioteca, documentos y archivos de la familia Arabena Williams que fueron entregados en comodato a la Municipalidad de San Felipe y que ésta entregó en comodato al museo.
A mano izquierda nos encontramos con el patio de los pilares, todos ellos rescatados por el historiador Benjamín Olivares, todos son pilares de esquina, ya sea en madera o piedra.

A continuación, viene la sala de comunicaciones, higiene y salud, e industria
Aquí hallamos botellas de grez, llaves, placas, objetos de la casona de la Parrasía, planchas y máquinas de coser antiguas.
También encontramos los objetos donados por el insigne médico Segismundo Iturra, hombre amante de la cultura y la literatura. Encontramos el juramento hipocrático, diferentes escritos, arsenal médico, incluso los caballitos de madera que montaban los niños y niñas cuando iban a su consulta.
A continuación, nos encontramos con la sala de agricultura y minería, donde podemos observar un mapa de 1905 que gráfica los yacimientos mineros en Aconcagua. Hay también una chancadora de cáñamo, cultivo de gran importancia en el siglo pasado para la construcción de sogas, cuerdas, alfombras, etc.
En la última sala, se pueden observar las máquinas de la “Imprenta de El Trabajo”, que comenzaron a utilizarse en 1929 junto con la fundación del diario “El Trabajo”. Estas máquinas fueron generosamente donadas al Museo Histórico de San Felipe por Claudio Rodríguez.
El museo cuenta con una pequeña pinacoteca que consta de obras principalmente impresionistas que reflejan la vida cotidiana y paisajes de la región.
Destacamos también que en el museo se encuentra muy bien conservado el periódico La Voz de Aconcagua que circuló entre 1889 y 1949.
Las actividades del museo están abiertas a la comunidad, a colegios, instituciones de educación superior y otras. Se agendas visitas con antelación.
Puedes seguir al Museo y conocer de sus actividades en sus redes sociales. Su Instagram es: @museohistoricosf. Esta información ha sido proporcionada gentilmente a fyf por María Luisa Castro y Adela Ivonne Cubillos.
