
“Si sueñas que se te caen los dientes, recibirás mucho dinero”. “Si sueñas que te casas, entonces alguien cercano morirá… “. Existen muchas supersticiones en torno a los contenidos que vemos en los sueños, y probablemente se deba a que este mundo onírico en el que nos sumimos a diario ocurre sin control alguno de nuestra parte, y en nuestro afán de controlar ese aspecto de nuestras vidas buscamos explicaciones.
Que existe explicación para los contenidos de los sueños, es cierto, y que esa explicación la vas a encontrar en un manual donde aparece cada concepto: caballo, guagua, perro, cielo, etc., es absolutamente falso. La explicación a por qué soñé esto o lo otro, reviste un análisis psicológico personal; aquí no valen los significados generales. Soñar que se está en el fondo del mar no tendrá la misma connotación para una persona que no sabe nadar y le teme al agua, que para un buzo mariscador.
Existen temores o gustos que son compartidos por los miembros de una cultura, por ejemplo, la mayoría de los chilenos le tememos a las arañas, porque están en nuestro hábitat y existen ejemplares letales, sin embargo, para un biólogo que se dedica a estudiarlas o para un extranjero en cuyo país existan otras especies peligrosas, una araña representará simbólicamente otra cosa.
Más importante que preguntarse ¿qué es lo que vi en un sueño?, es la pregunta ¿Qué me provocó aquello?, ¿miedo?, ¿asco?, ¿indiferencia?, ¿ternura?, ¿una mezcla de emociones o de sensaciones?
De acuerdo con el psicoanálisis los sueños se tejen desde dos tipos de contenidos: lo que vi recientemente y lo que mi inconsciente está liberando. Ambos tipos de contenido arman una trama bastante incoherente, y al despertar y contarnos el sueño, le damos sentido como historia. Por ejemplo: estaba en la casa de mi padre, pero era la plaza, o estaba con una mujer a mi lado, creo que era mi hermana o una amiga del colegio. Esas dudas que nos provoca la incoherencia tratamos de resolverlas al recordar el sueño, dándoles un sentido lógico. Y esta parte también es importante para analizarlo, la historia que vamos hilando después.
Existe otra corriente psicológica, la Gestalt, que también ha dado importancia terapéutica a los sueños. Ellos utilizan un método que consiste en que la persona represente cada elemento (objeto o persona) de su sueño expresando cómo se siente en esa posición. Siguiendo con el ejemplo anterior sería algo como: “Soy la casa de mi padre, soy grande, luminosa”. Luego, “Soy la plaza, me siento cansada porque mucha gente pasa por mí”.
Las diferentes corrientes psicológicas coinciden en varios aspectos: uno de ellos, es que los sueños son la forma en que el inconsciente está comunicándonos algo sobre nosotros mismos, y también que los elementos que vemos en los sueños (objetos y otras personas) no necesariamente representan aquello, sino que en ocasiones están simbolizando aspectos nuestros reprimidos, pues el inconsciente usa un lenguaje metafórico.
Hace varias décadas, leí el Método Silva de Control Mental, donde se planteaban varios ejercicios, y uno que debía realizar a diario (y continúo haciéndolo hasta ahora) consistía en anotar lo que había soñado apenas despertara. Esto tan sencillo me permitió ir entendiendo mi propio imaginario, y de esa forma comprender el contenido de mis sueños, sin embargo, eso no significa que yo entienda absolutamente todos mis sueños, a veces despierto con un signo de interrogación. Me ha ocurrido también que algunos sueños que han sido significativos los entiendo con el paso del tiempo, cuando logro una mayor distancia emocional frente a los mensajes que me estaba dando mi inconsciente.
Este método: anotar lo que recuerdes en cuanto despiertes, o en su variante de vida rápida actual, grabar un audio en tu celular contándote el sueño, te ayudará primero a recordarlos, si es que eres de las personas que no los recuerda con facilidad; y segundo, a entender tu imaginario: ¿cómo mi inconsciente representa el miedo?, ¿la pena?, ¿la rabia?; estas emociones suelen amplificarse con monstruos y tragedias oníricas. De seguro irás descubriendo muchas cosas de ti mismo/a que quizás estás pasando por alto, pero… Sí, hay un pero. Nuestras resistencias nos protegen de aquello que no podemos tolerar, por lo tanto, sé amable contigo mismo/a si no logras entenderlos del todo, probablemente tu inconsciente guarde contenidos que no quiere que enfrentes aún; y a todos nos sucede. Sin embargo, escribir o grabar tus sueños, te permitirá conocerte mejor.
Antes de terminar no puedo obviar el hecho de que existen los sueños premonitorios, aquellos que nos cuentan algo antes de que ocurra; y los sueños extrasensoriales, donde podemos obtener información sobre un hecho que ya ocurrió o que está sucediendo en ese momento, a los cuales dedicó parte de su estudió Carl Jung, sin embargo, son los menos frecuentes. La mayoría de tus sueños son historias que hablan sobre tu propia vida a través de metáforas y símbolos.
Julieta Salinas Apablaza
