Esta serie de Netflix creada por Taylor Sheridan, aborda un tema recurrente: la conquista del oeste por el hombre blanco. Dos veteranos de la guerra civil conducen a un grupo de inmigrantes europeos desde Texas hacia el noroeste. En Texas rige la ley de la pistola más rápida.
El viaje es un calvario para los pioneros. Van muriendo a causa de los forajidos, de la naturaleza, las enfermedades y los accidentes. La heroína, hija de uno de los sobrevivientes de la guerra de secesión, es una joven de 18 años, quien va relatando el viaje y su propio viaje interior. Va pintando lo hermoso de los parajes, y lo trágico de la vida en esa época sin ley. Época que va llegando a su fin con la llegada del ferrocarril y la revolución industrial. Es evidente el intento de mostrar a esta muchacha con atributos masculinos, trabaja a la par con los cowboys, monta el caballo como el mejor de ellos, mata hombres cuando tiene que matar, no duda en comer el corazón de un búfalo. Pero también es una mujer liberal que se deja llevar por su corazón y ama a quien quiere amar.
La serie quiere evidenciar la interacción entre blancos y nativos, la sabiduría de los indios, su amistad, su destreza. Quiere, tal vez, mostrar lo que nunca sucedió. Después de todo, los pueblos nativos fueron engañados, sometidos y despojados mayoritariamente de sus tierras y confinados en reservaciones.
En menor grado, el personaje afroamericano, es un tanto sublimado, pero en una conversación le recuerda al actor principal que hace pocos años recibía latigazos de sus amos.
En fin, la historia es en gran medida una construcción mental. Sería interesante que algún día la IA nos hiciera volver al pasado.
El Insomne
