Cuando cero es uno

El encuentro de Unión San Felipe y Magallanes, jugado el sábado último en San Bernardo terminó en cero. Si bien los dos elencos necesitaban los puntos, tuvieron que conformarse con repartirse los puntos.

Si bien lo ideal para el Uní Uní era el cartón completo, el punto no es mal negocio; y uno siempre será más que cero.

En ese contexto se entiende el planteamiento sanfelipeño: salir a cuidar el arco, que no le marquen, sobre todo porque en tiempo de vacas flacas -futbolísticamente hablando- y cuando el gol es un bien escaso, evitar la caída del pórtico, es un imperativo.

El primer tiempo no fue atractivo, el cuadro magallánico tuvo el control del partido, sin embargo eso no se tradujo en situaciones de riesgo para la portería albirroja.

En el segundo periodo el partido tuvo más acción. Magallanes tomó las banderas y se fue al ataque. Por su parte los aconcagüinos aplicaron su conocida estrategia de visitante: entregar la iniciativa al rival y aprovechar los espacios para contra atacar y si es posible, convertir un gol. Lo que nos recuerda los versos de, Alejandra Pizarnik: «no es verdad que vendrá. No es verdad que no vendrá». Y, finalmente, no vino el gol: ni en arco propio, ni en el arco rival.

Casi al final del encuentro Unión San Felipe, bien pudo ganar el partido tras una chilena de Fontana, pero el portero del manojito de claveles evitó los abrazos albirrojos; tal como lo hizo Cañete en el arco unionista.

En definitiva, como se ha dicho majaderamente: es un punto ganado, que permite sumar. Y sumar siempre será positivo.

Ofiuco

Fuente imagen: encancha.cl

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