Tomo este verso del cantautor uruguayo, Daniel Viglietti, luego de leer la columna titulada, Mismos personajes distintas camisetas.
La verdad, me quedé pensando en la frase que cierra la columna, que jóvenes que están en las antípodas de la política contingente, tienen por objetivo, el dinero, independiente del credo político que profesen y de los eslóganes asociados a ellos.
Me surge la duda si en el primer caso, el del joven del estallido era por dinero. En el segundo caso es más plausible que lo sea; después de todo, es una campaña política y en estas es sabido que corre dinero.
Pero más allá de si es por idealismo o dinero. Lo cierto es que el vil dinero es una necesidad, para vivir o sobrevivir, y si don Arturo y el migrante Bello, andan escasos, de alguna manera hay que parar la olla para llenar la tripa.
Y en medio de la confusión actual de ideas, ideologías y realidades reales, los versos de Viglietti cobran vigencia, después de más de 50 años.
Me pregunto entonces, será que nada ha cambiado o como dice Lampedussa, en el, Gato pardo «si queremos que todo siga igual es necesario que todo cambie».
Quizás los jóvenes del comentario, equivocados o no, buscan un cambio. Cambio que les permita tener esperanzas reales.
El filósofo francés, Bertrand Vergely, afirma «Nos hacemos viejos el día que miramos la vida con tristeza y amargura».
Será que nos hacen falta ideas nuevas, jóvenes, cuya única camiseta sea la plenitud del ser humano.
El Atorrante
Fuente imagen: tumiamiblog.com
