Hola a todos los lectores digitales de Fuerte y Feliz, a partir de hoy me permitiré hacer algunos comentarios literarios y educativos alternadamente.
Creo prioritario partir por una idea básica: la educación chilena vive una crisis. Pero no de este gobierno o el anterior, sino tal vez desde hace medio siglo.
Una vez que cambió el paradigma desde la Modernidad a la Posmodernidad, lo que se hacía en las aulas dejó de tener sentido sistemáticamente.
Una de las razones es el concepto de inteligencia que se tenía era extraordinariamente básico. Provenía de los enciclopedistas franceses del siglo XVIII. Ellos sostenían que la razón llevaba a las ideas y que la emoción las nublaba. Por ese motivo permitieron el acceso a la educación a los hombres y, discriminatoriamente, lo prohibieron a las mujeres.
Tuvo que llegar Howard Gardner que publicó en 1983 su investigación de años llamada La teoría de las Inteligencias Múltiples. Ese libro permitió entender la lógica del pensamiento humano y tal como lo definió muy bien el inglés Ken Robinson en 2010, “la pregunta no es si eres inteligente o no, sino… de qué manera lo eres”.
En el próximo comentario, señalaré las consecuencias de este empobrecimiento del concepto de inteligencia en la escolarización primaria y secundaria.

Tomás Soto Aguirre
Profesor de Literatura
Mg. en Literatura
Mg. en Educación
Fuente imagen: menteasombrosa.com
