El Sistema Educativo está impulsando a profesores y alumnos a salir de la escolaridad.
Muchos profesores jóvenes desertan del sistema, desencantados por múltiples razones.
Según un estudio publicado el año 2025 por la Universidad de Chile, el promedio de abandono laboral anual es de un 7% entre los profesores. Oscila entre un 5 y un 6% en los colegios estatales y particulares subvencionados para llegar hasta a un 9% en los particulares privados.[1]
Estos índices son muy similares e incluso, levemente más bajos que los que arrojan los países europeos.[2]
Es decir, estamos enfrentados a una crisis educacional global, desde los maestros, hasta los alumnos y la familia.
En Chile solo en el año 2024, más de 45 mil estudiantes desertaron del sistema.[3] Esta cifra es una consecuencia del abandono sistemático de una parte de los estudiantes primarios y secundarios. Por ejemplo, el año 2018 en enseñanza básica y media desertaron 37.462 alumnos. De ese total anual, 19.356 correspondieron a estudiantes de séptimo (9.026), octavo (4.877) y primer año medio (5.453)[4].
Es decir, sólo esos tres cursos representan el 51.6% del abandono total anual del país. Si bien es cierto, los indicadores son bajos en relación con el resto de los países latinoamericanos, la cifra debe ser el foco por el cual establecer medidas de recuperación y atención especial con una visión de futuro.
En Argentina, en el año 2022, el 8% abandonó en el penúltimo nivel de enseñanza y el 15% lo hizo en el último año de su educación. Si sumamos ambas cifras abarca más de 125 mil jóvenes que al dejar su formación, ingresan en una realidad incierta. Sólo en un año.[5]
Esto se replica en América Latina porque aprender es uno de los grandes placeres humanos, pero al ingresar a la escuela, esto se vuelve esquemático y disciplinario en donde la información se presenta generalmente a través de una sola estrategia profundamente desmotivante. Este hecho golpea a los profesores creativos y a los alumnos con inquietudes superiores. Ellos deben someterse a esta estructura inmodificable y anacrónica que sólo sobrevive gracias a los muchos docentes que una vez dentro del aula, logran crear un ambiente agradable y propicio en la forma y en el fondo.
[1] CIAE (Centro de Investigación Avanzada en Educación de la Universidad de Chile),(2025), Abandono Docente en el Sistema Educativo Chileno 2015-2024
[2] Idem, “En Inglaterra, por otra parte, donde se impusieron condiciones muy cercanas a un mercado escolar, la deserción docente aumentó entre el 2011 y el 2017 en 8%-9% en escuelas primarias y 9%-10% en escuelas secundarias (Doherty, 2020). Incluso, según lo indica Doherty en el año 2017, por primera vez, el número de docentes que abandonó la profesión fue mayor al número de quienes ingresaron por primera vez. A nivel mundial, según lo indica un informe reciente de UNESCO (2023), las tasas de abandono en primaria casi se duplicaron entre 2015 y 2022, desde 4,6% en 2015 a 9% en 2022. Algo similar reporta la OCDE (OECD, 2024), donde los porcentajes de docentes que abandonaron sus sistemas educativos en los años 2022/23 van desde un 2% en Turquía a un 12% en Lituania. En términos generales, entre los países considerados en el último Education at a Glance (OECD, 2024), casi todos europeos, abandona el ejercicio docente alrededor de un 7% anual.” Pág. 4.
[3] https://centroestudios.mineduc.cl/2024/11/11/mineduc-da-a-conocer-cifras-de-desvinculacion/
[4] Tasa Incidencia Deserción 2010-2020, Centro de Estudios Mineduc, Publicaciones Estadísticas (2021).
[5] Míguez, P., Bonelli, S. & Nistal, M. (2023). Trayectorias escolares: ¿Cuántos estudiantes abandonan la secundaria en Argentina?. Observatorio de Argentinos por la Educación.

Tomás Soto Aguirre
Profesor de Literatura
Mg. en Literatura
Mg. en Educación
