Nuevamente tuvimos un proceso electoral ejemplar; un SERVEL idóneo y confiable, resultados entregados en un tiempo breve, en fin. En el secreto de la urna ejercemos nuestro voto sin ningún tipo de presión. Quizás muchos al momento de votar cambiaron de opinión y marcaron una preferencia que en ese preciso momento consideraron la más acertada. El tema es que nuestro sistema electoral es un ejemplo para muchos países latinoamericanos donde el pueblo no puede manifestarse libremente y tiene que vivir bajo el yugo de sistemas totalitarios. En nuestro caso las personas con su voto emiten un juicio. Por ejemplo, no eligieron a Marcela Cubillos por muy inteligente y preparada que ella fuese. Juzgaron que sus respuestas ante el millonario sueldo que recibía no fueron apropiadas.
En síntesis, contar con una prensa libre y con elecciones libres e informadas es un patrimonio invaluable. La democracia puede parecer por momentos monótona y aburrida, pero es el único sistema que normalmente garantiza el ejercicio racional de la política.
