Carolina Cruz, una mujer de nuestro tiempo

Carolina Cruz Vargas es vicepresidenta de La Sociedad Nacional de Agricultura, vicepresidenta de Uvanova, empresa de asesores y productores en uva de mesa, organización que ella misma contribuyó a fundar, es Gerente Agrícola de Westfalia Chile, una compañía multinacional de origen sudafricano y una de las más grandes comercializadoras de paltas en el mundo. Es, además, profesora auxiliar del ramo de viticultura en la PUCV. Y, por supuesto, esposa, madre, e hija.  

Carolina nos comenta las ideas y sueños que la motivan a trabajar con energía y pasión por el futuro de la agricultura en el país y por la inclusión de las mujeres en todos los ámbitos de la actividad económica. Por esta razón, y otras que están sucediendo relativas al desempeño de las mujeres, ella destaca la elección de Susana Jiménez como presidenta de la Confederación de la Producción y el Comercio en diciembre 2024.

fyf conversó con esta gran mujer que se mueve como pez en el agua en el mundo de la fruticultura nacional. Actividad económica fundamental para el país que en 2024 exportó bienes por US$ 10.700 millones y donde la fruta fresca aporta cerca de US$ 6.000 millones. Además, esta actividad genera empleo a aprox. 1 millón de personas entre trabajos directos e indirectos.  Nos comenta que para ella en su trabajo es vital el profesionalismo, la responsabilidad, y, especialmente, el amor por lo que haces. Carolina se siente muy agradecida de las oportunidades que le ha dado la vida, y de las personas que la han apoyado en su carrera profesional, partiendo por su familia, su madre que la impulsó a estudiar agronomía,  su esposo siempre cómplice, y tantos otros hombres y mujeres que la han ayudado desinteresadamente. Esto fue lo que nos dijo:  

“El legado que quiero dejar no se mide sólo en frutas cosechadas o reuniones gremiales, sino en las oportunidades que creamos para que más mujeres profesionales puedan liderar y transformar sus comunidades. La agricultura está integrando mujeres que rompen barreras y que construyen puentes para las siguientes generaciones.

“Admiro profundamente a mujeres que han marcado mi camino profesional en diferentes etapas de la vida como Isabel Quiroz, gran asesora estratégica del agro; María Inés Figari, por su incansable lucha por los productores de la cuarta región y a Marcela Esterio, por su compromiso con la educación e investigación en la industria.  

“Dada la gran cantidad de mujeres que trabaja en la agricultura, podemos decir que el agro está en manos de mujeres, y su contribución no sólo genera sustento para sus familias, sino también transformación social y económica. La agricultura es un sector donde el talento femenino en el trabajo marca la diferencia y contribuye al éxito de la empresa. La mujer hace un aporte fundamental en el trabajo, tiene una mirada diferente, son integradoras, detallistas, con un compromiso que va más allá de lo profesional, son conciliadoras, tienen capacidad de diálogo y empatía”.

Le preguntamos por el tema del agua y esto fue lo que nos dijo:

“El suministro y gestión eficiente del agua es la gran deuda del estado de Chile con Chile, ya que esto no es tarea sólo de un gobierno o un sector. Nuestro país acumula sólo el 16 por ciento del agua que fluye desde nuestro gran centro de almacenaje que es la cordillera. Mientras no se logren acuerdos transversales ponemos en riesgo la calidad de vida de los chilenos, el medio ambiente y por supuesto el desarrollo del país. Esta es la gran preocupación hoy del sector agrícola. La sequía sigue siendo un problema latente, especialmente para la zona norte. Se requiere de manera urgente de una política nacional y de largo plazo, para la gestión del agua que involucre a todos los actores. Hay que mejorar la gobernanza para que funcione de manera descentralizada y con objetivos claros, diferenciando las cuencas y sus características sociales, ambientales, económicas y por supuesto hidrológicas. 

Si comparamos el censo del 2007, en referencia a la superficie bajo riego tecnificado, ésta se logró aumentar en un 74% el 2021.

Necesitamos un gran compromiso de todos los actores, pero apoyado en ciencia y tecnologías que permita aumentar las fuentes de agua como es el caso de las plantas desalinizadoras”.

Finalmente nos habló de sus anhelos y sueños:

“El futuro de la agricultura no se trata sólo de producir más, sino de hacerlo con responsabilidad y, sobre todo, con un profundo compromiso con el planeta y con las personas.

 “Mi sueño para Aconcagua es que vuelva a ser una zona reconocida por liderar la producción de frutas de exportación: uvas, nueces, carozos, duraznos conserveros para la agroindustria y viñas destacadas en la producción de vinos.

Que sea un polo generador de trabajo, oportunidades y conocimientos, liderando el agro con modernidad y oportunidades.

Rescatar las tradiciones, fiestas costumbristas, vendimias. 

Veo a los niños corriendo seguros en las plazas mientras la banda toca sus acordes.

Sueño con volver a hacer realidad lo que inspiró el himno de Aconcagua:

*Aconcagua es mi tierra querida

Aconcagua es la tierra mejor

Aquí vibra más fuerte la vida

En un clima de luz y de sol”.

*Letra de Himno de Aconcagua, de Alejandrina Carvajal.

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