El oficialismo venció en las dos regiones más pobladas del país. Josefa Hoffmann no pudo con Mundaca; tal vez se debió escoger una persona de la V región para competir, aunque el resultado quizás no hubiese variado, porque Mundaca tiene mucho arraigo en el pueblo. En cuanto a la región metropolitana, y a pesar de que obtuvo una gran votación, Francisco Orrego no pudo con su homólogo de apellido. Para esta elección no bastaba ese discurso de confrontación, de trinchera, como dicen. Se requería algo más conciliatorio, y eso fue a lo que apuntó Claudio Orrego. Esa retórica con tintes camaleónicos, ese quedar bien con moros y cristianos dio resultado, porque se trataba de sumar, y Claudio sumó por todos lados. Navarro por su parte sacó poca votación, quizás le pasó la cuenta su compadrazgo con la República Bolivariana de Venezuela. En síntesis, ambas coaliciones sacan cuentas positivas; la oposición llegó a seis gobernaciones y el oficialismo sumó diez, en cantidad de votos totales las cifras son parejas. Y lo interesante es que cada elección es diferente y no se puede predecir los resultados con certeza.
El Criticón
