Duró poco la luna de miel, y duró poco la gratitud. Entramos rápidamente a la pelea chica. Ya aparecieron las capuchas, los fuegos artificiales, les soltaron las riendas a los nenes de los liceos, estuvieron cuatro años con las riendas cortitas. Obligado a sacar punta al lápiz.
Por lo general las personas de izquierda se inclinan por un Estado fuerte y benefactor. Tienden a creer que el estado posee cantidades de dinero ilimitadas. Entonces, en situaciones de crisis y no crisis suelen gastar sin medir las consecuencias futuras. Y como el Estado no suele administrar ni controlar bien los recursos, (lo hemos visto en los casos de corrupción que aparecen con frecuencia), estos recursos van mermando con el tiempo. ¿Qué es el Estado y qué es el mercado? No son más que dos metáforas de grupos de personas que lidian con el dinero. El Estado en gran medida es los impuestos que recauda. Sin ese dinero no puede existir el Estado, necesita ese dinero para pagar las cuentas de sus ministerios. Y como en los últimos años no se recaudó impuestos como se presupuestaba, el Estado quedó con menos recursos. Tío Piñi al fin de su mandato dejó 4.000 millones de dólares en la cuenta, y Gabrielito dejó 40 millones de dólares, esas fueron las cifras oficiales después de la raya para la suma en la fecha determinada, lo demás son conjeturas. Por otra parte, el FEES que en los tiempos de vacas gordas llegó a tener cerca de 30.000 millones de dólares hoy tiene sólo 3.500 millones de dólares. Entonces, si bien el país no está “quebrado” como dijeron desde el segundo piso. Como diría el profe Gato, “estamos más ka…dos que la gallina de abajo”. Y como decía Sergio Feito, esas no son todas las “malas nuevas”, no sabemos cuántas ka…das más se va a mandar Donald.
Por otra parte, el mercado suele ser pragmático, efectivo, también insensible, calculador, codicioso y otros calificativos que ustedes puedan agregar. Las personas de derecha tienden a ser más promercado y creen en un Estado reducido. Ambos son necesarios, cuando se cree demasiado en el Estado es fácil caer en la pobreza como sucedió en la Unión Soviética, los países de su órbita y los que ya conocemos de sobra. Paradigmático es el ejemplo de Venezuela: su economía se redujo en un 80 por ciento, y provocó si no el éxodo más grande de personas, uno de los más grandes en la historia. Entre 6 a 9 millones de personas emigraron en busca de mejor vida. Todo fue porque Hugo dijo, venga más Estado y menos mercado. Sin mencionar la brutal represión que vivieron las personas en todos esos países.
China es un ejemplo exitoso porque incorporó el mercado al Estado, (en lo económico, por cierto, porque en lo político sigue siendo una dictadura). Como dijo un alcalde que estimo mucho, yo estoy abierto a ambos, según sea el problema, ya sea al Estado o al mercado.
El Criticón
