Tras los atentados a un cuartel de bomberos y a otro de carabineros en Huechuraba escuché a un periodista o locutor de una radio local justificar en cierta medida la violencia contra el cuartel de carabineros, pero no así con la del cuartel de bomberos. Se trataba según él de hechos diferentes. Dijo esta persona que carabineros tenía un pasado manchado con sangre, los degollados y otros hechos, y que él podía comprender que algunas personas podían ejercer la violencia contra carabineros, no así contra bomberos, aquella noble institución. Esta lógica maniquea no tiene sentido, se olvidó esta persona que el incendio que causó 137 muertes y 14.000 hogares destruidos en la V región, el segundo con más muertes en el mundo fue provocado por bomberos entre otras personas. Según su lógica, se podrían justificar ataques a la Iglesia porque en el pasado la Inquisición mató a cientos o miles de personas. Desgraciadamente aún persiste en el país esa justificación de la violencia que campeó durante el estallido social. Al parecer uno de los que atacaron los cuarteles de bomberos y carabineros era un menor de 12 años… La violencia no nos va a llevar a ninguna parte, sin embargo, aún hay gente que le busca la vuelta de tuerca para justificarla.
El Criticón
