Conocer la historia de un país, de una ciudad o de una persona, es memoria y la memoria aporta identidad; la etimología de esta palabra nos señala que proviene de ídem, lo mismo, igual a uno mismo, lo que aporta características que lo distinguen de lo demás, ya sea un colectivo o una persona.
Esta definición un tanto lata, tuvo plena confirmación el viernes 19 de diciembre de 2025, en los salones del Club Social San Felipe, en la presentación del libro, Unión San Felipe. El equipo de los humildes, escrito por el periodista Carlos Campos. El trabajo cuenta la hazaña del Uní Uní, al conseguir consecutivamente los títulos del ascenso 1970, y de la división de honor al año siguiente: 1971. Hecho único en la historia del fútbol chileno.
La emoción rondó en todo momento el sitio de la presentación.
Las fotos del plantel de aquellos años, las copas y camiseta que usaron los dobles campeones, estaban ahí como testigos de la gesta histórica, eran la escenografía ideal para la ocasión.

En el panel de presentadores se encontraba, Wilson Castillo, protagonista de la proeza del Uní Uní.
El exlateral izquierdo a través de un ameno relato nos llevó a revivir el glorioso momento, contando cómo se fue gestando partido a partido la consecución del título, además de sabrosas anécdotas que ilustraron y dieron cuenta de la interna del grupo, en donde la humildad, el esfuerzo y la confianza fueron la clave del histórico logro, en el que la figura de Luis Santibáñez, el DT, fue fundamental.
Entre los asistentes se encontraban los hijos de Gastón Alarcón y de Uruguay Grafiggnia, que dieron realce y emoción al evento.
Ello junto al recuerdo de los integrantes del plantel, especialmente los que ya no están entre nosotros.
Los casi cincuenta de hinchas que concurrieron a la presentación aportaron con sus comentarios y preguntas, así se creó una atmósfera muy emotiva.
Que importante es contar y escuchar mil veces esta historia, que trasciende largamente una hazaña deportiva. Pues además de lo meramente futbolístico da cuenta de valores dentro y fuera de la cancha.
La humildad del equipo, destacada largamente por la prensa nacional, no explica por sí sola el logro deportivo, implica también, planificación, trabajo y confianza en el trabajo individual y grupal. Y sobre todo creer que nada es imposible.
San Felipe tiene como sello característico sus temperaturas extremas en invierno y verano, que de alguna manera confiere cierta identidad a la ciudad, igual que se le da el Uní Uní con su historia de altos y bajos… Donde una estrella que apareció en el cielo aconcagüino aún brilla.
Ofiuco
