Estas series o documentales de Netflix nos relatan la vida de dos sectas mormonas en Utah. El Falso Profeta, es la continuación cronológica de Be Sweet, Pray and Obey (Se dulce, reza y obedece). En 1930 La Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de Los Santos de los Últimos días se escindió de la rama principal que proscribió la poligamia de sus costumbres. En esta secta el profeta es una figura divina y su palabra es la ley. En Be Sweet…, Rulon Jeffs, padre de Warren Jeffs, llegó a tener 65 esposas. Él determinaba quién debía casarse con quién. Tras su muerte toma el poder uno de sus hijos, Warren Jeffs quien se vuelve un tirano con claros rasgos psicopáticos, pero que, sin embargo, hechiza y atemoriza a todos con su retórica divina. Afortunadamente existen personas en el mundo exterior que se dan cuenta de la situación, y de la explotación que sufren las mujeres en la secta, quienes son tratadas como objetos o como monedas de cambio por el profeta. El punto de inflexión sucede cuando Warren comienza a realizar matrimonios con niñas menores de edad, y por este motivo es llevado a la justicia. Más adelante se comprueba la violación de dos menores de edad. En el segundo documental, El Falso Profeta, un megalómano chanta, se declara el continuador de Warren Jeffs y consigue su propio harem. La particularidad de este segundo documental, que provoca suspenso, es que se va filmando en tiempo real por un matrimonio que se gana la confianza de la secta y que tiene claro que los va a traicionar para ponerlos frente a la ley y salvar a las niñas de este pedófilo depredador.

Estos hechos terminaron de suceder en 2024; y uno se pregunta cómo en nuestros tiempos puede suceder algo tan monstruoso. Sin embargo, una de las respuestas es que el ser humano es el mismo a través de la historia; cuando se siente cómodo fuera de la ley es capaz de cometer las más terribles atrocidades.
Otra de las conclusiones es la fragilidad de la mente humana, especialmente en la juventud, la facilidad con que se aferra a una idea, a un sentimiento, y no es capaz de ver que se equivoca. Esta presente también el miedo que sienten de morir y no recibir una recompensa en el otro mundo. Este miedo es administrado por los profetas para conseguir su poder y su placer sexual. La religión y Dios son los catalizadores en la vida humana y en estas sectas son trascendentales. Llama la atención las vestimentas de las niñas y mujeres, parece que vivieran en la mitad del siglo diecinueve.
También estas sectas son una suerte de símil de la alegoría de la caverna; los que están encadenados en la caverna no pueden ver el mundo exterior, están de espaldas a él. Así como el mundo de la secta es el único mundo para los miembros de ella, para los hombres de la caverna su mundo es las imágenes que ven reflejadas en la pared, en ambos casos el mundo exterior es el enemigo. Por esto, algunas mujeres de las sectas seguían adorando a los profetas después de ser condenados por la justicia. Es que sus mentes habían sido lavadas desde la infancia y no podían ver algo más, incluso si pudieran matarían para obedecer al profeta, y seguir creyendo en lo que creían. La vida en la secta no es algo que pueda sacudirse con facilidad, pues ha sido su vida y su cosmovisión, por eso una de las mujeres que atestigua contra Warren Jeffs dice, es difícil lidiar con las sombras del pasado.
El Insomne
