Que estés vivo es la cosa estadísticamente más imposible que pudo suceder. Para llegar a ti, cada uno de tus antepasados no debió haber muerto en los medioambientes más duros, reproducirse en una cadena sin quiebres en 150.000 generaciones. Un solo quiebre en la cadena y tú no estarías aquí. Las posibilidades de que eso suceda es de 1en 10 elevado a la 45.000 potencia, una cifra que tu cerebro literalmente no puede procesar. Ahora, tus progenitores tuvieron 1 chance en 20.000 de haberse juntado. Luego, además de eso, de 400 cuatrillones de espermios sólo uno fertilizó un ovulo y de eso saliste tú. Las posibilidades de eso son 1 en 10 elevado a la potencia de 2,6 millones. Así es que para de considerar toda la mierda que está mal en tu vida y comienza a agradecer por este imposible milagro estadístico que eres tú. Porque como dijo Einstein, “hay sólo dos formas de ver tu vida: uno como si nada es un milagro, o como si todo es un milagro”.
robdialjr
