Mi querido amigo y hermano no consanguíneo, Nelson Álvarez, poeta sanfelipeño, nos obsequia unos bellos y profundos poemas, que nos remiten a preguntas claves de nuestra existencia, a saber: el tiempo y su devenir, el ser entre la frontera que separa o que une la realidad y la locura, la niñez desnuda que contempla el mundo desde sus propios miedos que son vencidos con el gesto de atreverse a hacer lo que ellos tratan de arrebatarnos. Le invito a adentrarse en estos versos, viendo en lo que nos dicen, una oportunidad de encontrarse o de mirarse en el espejo que constituye el vivir.
Edgardo Carabantes
Los pájaros q volaron mis tardes infinitas...
descansan en paz
en su anonimato.
Sólo sé que despertaron mil preguntas en sus alas café y sus cantos misteriosos.
Quiero y no quiero enloquecer...
Es mejor volverme loco a voluntad
a que la locura me sorprenda una tarde.
Soy tan niño:
Me asusta la quietud de la noche omnipresente...
aun así me atrevo a mirar por la ventana
y veo noche y veo sombras....
escucho ruidos
ladridos largos...
olor a noche...
mi pecho calmo...
la muerte lejos
muy lejos.
El cielo es tan alto
no alcanzo el sol ni las estrellas
ni el avión que pasa lento.
Si fuera posible volver
Sólo volver a mirar por esa misma ventana con los ojos de hoy...
cómo diría:
Padre
Madre
y cómo estaría después de todas las tardes.
Nelson Álvarez
