Soltaron el agua

Tras una prolongada sequía, el 2023 volvieron las lluvias y las nevadas. Fue de hecho el año más lluvioso en veinticinco años. Y este 2024 ha llovido incluso más. Ha quedado la grande con las lluvias y los vientos, los desbordes de los ríos, algunas muertes que lamentar. Por otra parte, ha sido una bendición para el consumo humano, para la naturaleza, para la agricultura, para los animales, en fin. 

En octubre del 2023 cuando se desarrollaban los Juegos Panamericanos, oí, (usando mi canal de percepción auditiva) a dos personas en distintas situaciones emitir el siguiente comentario, “soltaron el agua”, dándole una connotación ideológica, como diciendo, los acaparadores de agua tuvieron que soltar el agua que tenían acumulada. Claro habían visto que el río traía bastante agua durante las competencias de kayak y canotaje. Sin embargo, debido a los deshielos y al derretimiento de la nieve, hacía tiempo que el río traía mucha agua todos los días; sólo que ellos no habían utilizado el canal de la visión para darse cuenta de este fenómeno.

Es cierto que en los años secos, cuando la primera sección del río está regando, la mayor parte del agua está en los canales y tierras de esa sección, y cuando le toca compartir con la tercera sección, liberan el agua y el río viene con más agua, por eso dicen también, soltaron el agua. Y el río siempre trae algo de agua porque la cordillera es bien alta, y cuando en el valle puede haber un día de sol radiante, en la cordillera puede estar nevando y eso nadie en el valle lo ve.

Dada nuestra “loca geografía” como diría Benjamín Subercaseaux, a la gran pendiente que generan las montañas, sin un embalse, es imposible retener el agua del río cuando baja en grandes cantidades. Ni cien retroexcavadoras trabajando al mismo tiempo lo podrían lograr. El agua que terminó en el mar el 2023 equivaldría a un proyectado embalse La Puntilla del Viento completamente lleno, es decir 85 millones de metros cúbicos, según las mediciones realizadas ese año. Entonces, la conclusión es, ¿por qué aún no tenemos embalses que permitan acumular agua del río Aconcagua y pasar de mejor manera los años de sequía? Nuestros hermanos trasandinos hace tiempo que tienen el suyo, y les ayuda bastante.

Al tiempo después, conversando con otro de estos illuminati, el tipo me dijo que Codelco tenía grandes depósitos subterráneos de agua en la cordillera, ahí acaparaba el vital elemento. Son cuevas enormes de roca, agregó. A éste le patina la rueda un poco más, pensé. No debe ser muy difícil comprobar eso, le dije. Luego cambió el tema y me dijo que debían repartir la plata de Codelco a todos los chilenos. Tú dices, ¿vender Codelco y repartir la plata entre todos?, le pregunté. Quizás no sea mala idea, dijo, vender Codelco y que nos toque un milloncito de pesos a cada uno. Yo pensé, muchos no van a quedar conforme con sólo un milloncito.

Compartir en WhatsApp y Facebook