Le doy las gracias al director de este medio, quien me dijo que no era un diario. Yo no entiendo estas cosas modernas, pero de todas maneras le agradezco que me de este espacio para expresarme. La gente como uno, me refiero a la gente de mi edad, parece que ya no puede opinar. Ahora la juventud se las sabe todas y como entienden todo eso de las redes sociales, inteligencia artificial, avatares, y cuánta cosa más, creen que nos aventajan. Escuché a una niña decir: “Ahora el mundo es virtual”. ¿Y que acaso comen comida virtual?, ¿y ocupan baños virtuales, también?
Primero me presento, soy Clotilde, pero siempre me han dicho Clo. No va a faltar el crío falto de respeto que se ría de mi nombre. Estoy acostumbrada, porque cuando yo era niña, mi nombre ya era anticuado y me molestaban en el colegio. Y ahora a todos les ha dado por ponerle nombres anticuados a sus críos, y con eso están a la última moda. Hoy en día está de moda todo lo “vintage”. La decoración vintage, la ropa vintage, que no es más que la antigua ropa americana que hace treinta años atrás era de mal gusto comprar. Ahora como la economía está mala, pusieron de moda ir de “shopping” a la tienda “vintage” y como lo dicen en inglés suena pudiente.
Así que estoy a la última moda: soy la columnista vintage de este medio que no es diario; me lo dejó bien clarito el director. También me dijo que no pusiera garabatos ni ofensas contra terceros. Lo primero me pareció una ofensa hacia mí persona ¿Cómo cree que una señora como yo va a estar diciendo improperios en un medio público? Y lo segundo, trataré de no ofender a nadie, pero no prometo nada.
Este espacio lo dedico especialmente a las mujeres. Sí, porque vieja y todo, me considero feminista. ¿Que acaso creen que ustedes inventaron el feminismo? No, niñas, gracias al feminismo ustedes están leyendo, estudiaron, trabajan, y ganan su platita. Que sigan peleando me parece bien, pero no tienen para qué mostrar las pechugas. Imagínense a los hombres mostrando sus vergüenzas en una protesta: ¡Se irían todos presos! Partan por casa, niñas. Normen al hombre. Eso de “Yo te ayudo” es puro machismo, mijita. Las tareas de la casa son 50 y 50. En mis tiempos los natres eran peores que ahora, por eso hice mi vida sola y tranquila. En mi espacio hago lo que quiero, no le rindo cuentas a nadie y ahora gozo de mi jubilación para mí solita. Cuando me muera van a aparecer todos los sobrinos y los sobrinos nietos compitiendo por quien llora más fuerte, y gritando “Yo la cuidé”, “Yo iba a tomar tecito con ella”. Váyanse todos al demonio. Yo voy a estar al lado del creador, en paz, mirando cómo se pelean mis bienes, que no son tantos, pero cuando alguien se muere, ¡pucha que cobran valor!
Hasta pronto.
